Ingresa tus datos y observa, en tiempo real, cómo se construye tu declaración: desde tus ingresos hasta el saldo que pagas o el saldo a tu favor. Calculado con la misma lógica de tu archivo de Excel.
Estos dos valores los publica el Gobierno cada año. Ya están cargados con los del año gravable 2026 — solo cámbialos si vas a simular otro año.
Antes de simular, revisa esto: debes presentar declaración de renta por el año gravable 2026 si, al 31 de diciembre de 2026, cumples al menos una de estas condiciones. Si no cumples ninguna, no estás obligado (aunque siempre puedes declarar voluntariamente).
Así de simple es la lógica detrás de todos los números: sumas lo que te pagan, restas lo que no se grava, y sobre lo que queda se calcula el impuesto.
La única palanca real de planeación está en el paso 3: entre más uses (dentro del límite legal), más baja tu base gravable en el paso 4 — y con ella, tu impuesto.
Estas respuestas ajustan los topes y bases de cálculo.
Valores anuales del año gravable 2026.
Estas restas reducen tu base gravable — dentro de sus topes legales. Deja en 0 lo que no aplique.
La retención en la fuente es el impuesto que tu empleador ya te descontó mes a mes.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Total ingresos | $ 0 |
| (–) Ingresos no constitutivos de renta | $ 0 |
| (–) Rentas exentas y deducciones (limitadas) | $ 0 |
| Renta líquida gravable | $ 0 |
| Base gravable en UVT | 0 UVT |
| Impuesto sobre la renta | $ 0 |
Esto es lo que de verdad importa: no memorizar la fórmula, sino saber qué mover. Cada punto de aquí abajo es una decisión real que puedes tomar antes de que cierre el año.